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AMAZONIA BRASILEÑA: ¿QUÉ HACER?

Para los amantes de los cruceros fluviales por el Amazonas

La mejor manera de descubrir la maravillas naturales de El Amazonas es a bordo de un barco. Por todas las bellezas, atractivos y riquezas naturales que nos ofrece El Amazonas, esta modalidad de turismo es la que más ha crecido en estos últimos años, el viajero debe de estar preparado para sorprenderse. Archipiélagos con centenas de islas y playas, recortan el paisaje. Parques nacionales abren las puertas a sus orillas. Lagartos, bufeos colorados, aves zancudas y pequeños roedores nos sorpenderán.

En el periodo de menos lluvias, el laberinto natural se revela con innumerables playas de arenas blancas. Además de recostarse bajo el sol, el visitante no puede dejar de hacer un trekking (caminata) por las islas. En la creciente, toda una experiencia navegar por entre los mayores árboles de la floresta.

Esta forma de turismo está abierta a parejas, familias, grupos de amigos y más recientemente también los grupos de incentivos de empresa, reuniones anuales de empresas, lanzamientos de nuevos productos y diferentes colectivos han elegido esta modalidad de disfrutar de la naturaleza a través de un crucero fluvial por el Amazonas.

Para los amantes del ecoturismo

Amazonia ecoturismo por excelencia

En el Amazonas se está manteniendo las áreas naturales preservadas y protegidas. El ecoturismo surgió como una alternativa económica para el desarrollo sostenible de la Amazonía, es capaz de minimizar los impactos ambientales, además de presentar un potencial multiplicador significativo, en términos de generación de empleo y renta. Por esas razones, los gobiernos federal y estatales están invirtiendo en el fortalecimiento del ecoturismo en la región, principalmente para incentivar la preservación de ese valioso patrimonio natural que es la Amazonia, tanto los visitantes como la propia Amazonía acaban beneficiándose.

Para los amantes de la observación de pájaros

Gracias a la biodiversidad, el Amazonas es un lugar privilegiado para la observación de pájaros. De las 9.700 especies de aves catalogadas en el mundo aproximadamente 3.100 están en América del Sur, de estas, más de 1.600 están en Brasil y cerca de 750 en el Estado de Amazonas, lo que corresponde a un 47% del total. Las programaciones de observación de pájaros (birding), organizadas por empresas especializadas, se acompañan por guías experimentados. Los itinerarios ofrecen caminatas en los montes primarios de tierra firme, aunque dependiendo de la época del año, el birding se práctica en canoa motorizada, a lo largo de atajos, lagos y cochas. Entre las aves más avistadas se encuentran las araras, tucanes, papagayos, periquitos, martín pescador de cola verde, pájaro carpintero, gitana, garzas, martín pescador de pico amarillo, garcita de color óxido, anambé pintado, gorrioncito azul, maracana-guazú, bonito gallo de la sierra…

Para los amantes de la pesca deportiva

La Amazonia cuenta con los mejores lugares del mundo para practicar la pesca deportiva. Son varios los ríos que albergan la mayor diversidad de peces del planeta, entre ellos, el tucunaré (peacok bass), símbolo de la pesca deportiva en Brasil, predador por excelencia. Los indios ya lo pescaban con carnadas artificiales antes de la llegada de visitantes que practicaban la pesca deportiva. Entre los tipos de tucunarés más conocidos están el azú (gigante) paca (pintado) pitanga (oscuro) y el borboleta (mariposa). Además del tucunaré, la pesca deportiva también contempla los grandes bagres o catfish, surubín (barred sorubim), caraparí (tigre sorubim), barbado (flatwhiskered catfish), dorado y piraíba. Por tratarse de peces migratorios en su mayoría, la pesca deportiva se puede practicar durante todo el año.

Para los amantes de la cultura

La riqueza ofrecida por la cultura amazonense, que recibió una considerable influencia de los pueblos indígenas, está presente en la música regional, así como en las artes plásticas, artesanías y en las manifestaciones folclóricas. Un ejemplo de esto es el Boi Bumbá de Parintins, que ya goza de prestigio internacional y todo el año atrae a millares de visitantes hacia la pequeña ciudad del Bajo Amazonas, para ver el gran espectáculo que cuenta las leyendas de la Amazonía y su presencia indígena. Manaus cuenta con una gran programación cultural durante todo el año, desde el Carnaval en el sambódromo, en el mes de febrero, hasta el Boi Manaus, en octubre, pasando por el Festival Folclórico de Amazonas en junio. En el interior, diversos municipios también cuentan con fiestas propias como Manacapurú, con su Festival de Cirandas, o el Festival de la Canción de Itacoatiara, con artistas y compositores locales y nacionales.

Para admiradores de óperas y espectáculos eruditos, el Teatro Amazonas se celebran diferentes espectáculos, como el Festival Amazonas de Ópera y el Festival Internacional de Jazz. Símbolo de la época áurea del caucho en Brasil en un refinado ambiente, con cristales de bohemia y pisos con diferentes tipos de maderas de la región.

Para los amantes de la buena cocina

Sabores, colores y olores de Amazonas

Debido a la existencia de más de 2 mil especies de peces en los ríos del Amazonas, la cocina amazonense es famosa por los platos cocinados con pescado. Las principales especies consumidas son la gamitana (tambaquí), tucunaré, paiche (pirarucú), yaraquí (jaraqui), palometa (pacú), y sábalo (matrinchã), que pueden ser servidos fritos, asados o cocinados. Uno de los platos más típicos es “La calderada” (sopa de pescado con ingredientes regionales), acompañados del “pirao”, una especie de masa de hariña regional cocinada en el propio caldo del pescado, o con el “tucupí” (zumo amarillo extraído de la mandioca - yuca brava). Para pescados fritos y asados es indispensable el “baiao de dois” (mezcla de arroz, frijoles y cilantro) y la fariña de “uariní”.

Las frutas regionales complementan el menú, pudiendo ser consumidas a lo natural o en forma de jugos, dulces, jaleas y helados. Entre las más apreciadas están el mango, la pitomba, el copuazú, la graviola, la sandía, el tucumán, la taperiba, el pijuayo, la guayaba brasileña, la anona, el caimito, el aguaje, el hungurawi, el huasaí, el sinamillo y la conocida guaraná de la Amazonía.

En el menú matinal del amazonense, el café con leche caliente acompañado de un pan francés con tucumán y queso estanciero también llamado de “X-Caboquinho”, se conviertió en una tradición.